Nueva Ley de Incentivo Tributario a I+D permite a las compañías rebajar vía impuestos un 35% de los recursos destinados a este tipo de actividades



El Presidente de la República, Sebastián Piñera junto al ministro de Economía, Pablo Longueira, acaban de promulgar en el diario oficial  una serie de modificaciones a la ley de incentivo a la I+D, con el fin de mejorar la capacidad competitiva de las empresas chilenas.

Entre las modificaciones que se establecen en la ley y que pretenden dar un valor agregado a la economía del país,  se estipula un  beneficio tributario  que permite a las empresas que realicen investigación y desarrollo, rebajar un 35% de los recursos destinados a esta actividad a través de sus impuestos.

Con este incentivo se espera que todas las empresas que realicen investigación dentro de sus  dependencias se acojan a este beneficio y no sólo los centro de investigación.

Otro cambio importante de la ley es la eliminación del requisito respecto al tope de 15% del ingreso anual de las empresas y se aumenta el tope máximo del beneficio de 5 mil a 15 UTM, y  se extendió la vigencia de la ley  desde los 5 a los  25 años.

Entre los desafíos que se  esperan con estas modificaciones a la ley 20.241,  figuran el aumentar  e incentivar a las empresas chilenas a que realicen I+D, duplicando la actual inversión del 0,4% del PIB del país al 0,8% del PIB, en un plazo de 4 años.
Con el nuevo incentivo tributario se incorpora la posibilidad, mediante procedimiento especial, de que las compañías puedan reconocer gastos efectuados a partir de la fecha de inicio del proyecto independiente de la fecha de su certificación por CORFO, lo que antes sólo era aplicable a partir de su certificación.

En cuanto a los resultados, desde el año 2008 a la fecha, se han certificado 73 contratos de investigación y desarrollo para hacer uso de este incentivo tributario, lo que suma un total de 6 mil millones de pesos.

Según el presidente Piñera, estas modificaciones son el resultado de una sociedad entre el Estado y los privados. “En la práctica el financiamiento es compartido. La mitad la pone el Estado y la otra mitad el emprendedor. Nosotros también creemos que los beneficios se van a distribuir en la misma forma, porque lo que tiene la innovación y el emprendimiento es que el beneficio trasciende con creces al beneficio del innovador y se proyecta, distribuye y reparte por todos los ciudadanos”, indicó el mandatario.